fbpx

La nueva consecuencia de la pandemia de coronavirus: dientes rotos o agrietados.

Las caries no son consecuencia genética, si no de nuestros hábitos diarios. Las caries dentales constituyen uno de los principales problemas de salud bucodental en todo el mundo.

Más info

La nueva consecuencia de la pandemia de coronavirus: dientes rotos o agrietados.

La caries dental es una enfermedad compleja, crónica y multifactorial y una de las enfermedades más prevalentes en los países industrializados y en desarrollo. Con el pasar del tiempo sigue siendo la enfermedad dental crónica más común.

La edad, la frecuencia de cepillado de los dientes y el nivel de flúor en el agua se correlacionaron significativamente. Esto sugiere que la susceptibilidad o la resistencia a la caries podría ser el resultado de una o más influencias genotípicas, fenotípicas y ambientales.

Hasta ahora se han realizado numerosos esfuerzos para mapear genes que identifiquen si existen correspondencias genéticas específicas que contribuyan a la susceptibilidad de generar caries. Según el artículo publicado en la revista especializada Karger, de Xiaojing Wang, PhD de la Universidad de Pittsburgh. Los resultados de estudios han destacado que existen características involucradas en los procesos relacionados con el desarrollo de caries en cuatro categorías:

  1. Composición y flujo salival: la saliva contiene componentes que pueden matar directamente las bacterias cariogénicas. También es rico en calcio y fosfatos, que participan activamente en el proceso de remineralización del esmalte dental. El flujo físico de saliva ayuda a expulsar patógenos (virus, bacterias y levaduras) de los dientes y las superficies mucosas. La saliva también puede hacer que los microbios se agrupen para poder tragarlos antes de que se adhieran firmemente.
  2. Morfología del diente: la morfología del diente se refiere al número y forma de las cúspides, crestas, ranuras, e incluso el tamaño del diente en su conjunto. La mala posición de los dientes, los surcos profundos de la anatomía y las áreas de retención debido a la morfología natural de la estructura dental pueden causar dificultades en el cepillado de los dientes y la penetración del flúor, y por lo tanto ser considerados como factores de riesgo de caries. [Guzman -Armstrong, 2005].
  3. Preferencias dietéticas y gustativas: La dieta puede influir en la cantidad y el tipo de formación de placa y detritos y en la presencia de un número relativo de microorganismos cariogénicos en la superficie de los dientes. Por otro lado, la preferencia de sabor afecta los hábitos alimenticios. Las elecciones dietéticas a menudo se basan en el sabor de los alimentos. Por ejemplo, en la infancia gustan más los dulces y no los sabores amargos.
  4. Formación de esmalte y dentina: la caries dental en sí es un proceso destructivo que causa la descalcificación del esmalte dental y conduce a la destrucción continua del esmalte y la dentina y, finalmente, a la cavitación del diente. La desmineralización del esmalte conduce a la caries y, por el contrario, la remineralización del esmalte puede ayudar a prevenir la caries.
Catarroja Dental mascarilla covid-19

La herencia ha sido vinculada con la incidencia de caries dental en la literatura científica durante muchos años, cuando los hijos/hijas permanecen en una localidad, viviendo en condiciones similares a las de la familia de su infancia, la susceptibilidad a la caries es mayor. Por tanto, los genes que regulan la formación de esmalte / dentina contribuyen de forma significativa a la experiencia de la caries.

Un estudio internacional publicado en la revista científica Nature Communications, concluye que la aparición de las caries y la periodontitis está relacionada con la genética. Por ejemplo con la formación de los dientes y la mandíbula en la etapa fetal, con la función protectora de la saliva y con las bacterias que se encuentran en los dientes.

En la actualidad aún se siguen realizando estudios e investigaciones al respecto. Sin embargo, si desde edad temprana se identifican posibles factores genéticos que hacen susceptible a un paciente a tener caries, se pueden establecer medidas preventivas, evitando todos los factores ambientales que puedan promover la aparición de estas.

El futuro es aún incierto, no podemos tener certezas sobre si somos o no portadores de genes responsables de tener dientes susceptibles o resistentes a las caries. Por el momento, lo que podemos seguir haciendo es promover el cuidado adecuado de tu salud bucal, para lo cual te invitamos a revisar nuestro artículo Cuando llevar a tu hijo al dentista y recordarte que en nuestras clínicas contamos con especialistas, que podrán acompañar el desarrollo dental de toda tu familia. Ven y visítanos.

Revisión, radiografía digital y diagnóstico gratuitos en la primera visita · Infórmate sin compromiso

NO TE LO PIERDAS

Nuestras Noticias y Eventos

Share This